Aristóteles (8)




Aristóteles (384-322 a. C.). Famoso filósofo y hombre de pensamiento de la Antigua Grecia, cuyas ideas influenciaron considerablemente en Occidente en épocas posteriores.

«Un buen carácter favorece en el más alto grado que una cosa sea creída.»


«Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudadanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.»


«Por eso las artes matemáticas nacieron en Egipto, pues allí disfrutaba de ocio la clase sacerdotal.»


«La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.»


«Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración.»


«Para poder ser virtuoso se necesita naturaleza, razón y hábito.»


«Pero el ente se dice en varios sentidos, aunque en orden a una sola y a cierta naturaleza única, y no equívocamente.»


«Se ama más lo que con más esfuerzo se ha conseguido.»


«Un buen estilo debe tener aire de novedad y al mismo tiempo ocultar su arte.»


«La solución de una duda, es descubrimiento de la verdad.»


«La grandeza no consiste en recibir honores, sino en merecerlos.»


«Los menores suscitan revoluciones para conquistar igualdad y los iguales para superar a los demás.»


«Las personas virtuosas y cultas difícilmente hacen una revolución porque están siempre en minoría.»


«Las revoluciones no se hacen por pequeñeces pero nacen por pequeñeces.»


«La poesía es un arte más fino y más filosófico que la Historia, pues la poesía expresa lo universal, y la Historia, sólo lo particular.»


«Más vale pagar a un acreedor que dar a un amigo.»


«La felicidad es para aquellos que se bastan a sí mismos.»


«Educar a los hombres no es como llenar un vaso, es como encender un fuego.»


«Cuando están dormidos, no se puede distinguir al hombre bueno del malo.»


«Ningún provecho hay en este mundo tan grande que se iguale con la excelencia de la virtud.»


«De todas las variedades de virtud, la generosidad es la más estimada.»


«Las tropas regulares pierden el valor cuando se encuentran ante peligros mayores que los que esperaban y superadas por el número y las armas del enemigo. Son las primeras en volver la espada. En cambio, los hombres de la milicia mueren en su puesto.»


«Hacer mal por voluntad es peor que hacerlo por la fuerza.»


«La recompensa del mentiroso es no ser creído aun cuando diga la verdad.»


«El buen estilo debe ser, ante todo, claro.»


«En las adversidades sale a la luz la virtud.»


«La felicidad se encuentra en el centro exacto de dos extremos.»


«Un adulador es un amigo que es inferior a nosotros o que pretende serlo.»


«El carácter es aquello que revela la finalidad moral, poniendo de manifiesto la clase de cosas que un hombre prefiere o evita.»


«Si los ciudadanos practicaran la amistad entre ellos, no tendrían necesidad de la justicia.»


«La juventud se engaña fácilmente porque la esperanza hace rápida presa de ella.»


«Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por una buenas leyes.»


«Enseñar no es una función vital, porque no tiene el fin en sí misma; la función vital es aprender.»


«Entre dos cosas que nos son queridas, la amistad y la verdad, es una obligación sagrada dar la preferencia a la verdad.»


«El imitar es contranatural al hombre.»


«No hay ningún hombre realmente honrado: ninguno de nosotros se encuentra libre del afán de lucro.»


«Lo que aprendemos a hacer lo aprendemos haciendo.»


«La bondad es simple; la maldad, múltiple.»


«La juventud ama el honor y la victoria más que el dinero. En realidad, apenas se preocupa de éste, porque todavía no ha aprendido lo que significa carecer de él.»


«La verdadera felicidad proviene de la posesión de sabiduría y virtud, y no de la posesión de bienes externos.»

< 1 · 2 ··· 6 · 7 ··· 9 · 10 >