Aristóteles (9)




Aristóteles (384-322 a. C.). Famoso filósofo y hombre de pensamiento de la Antigua Grecia, cuyas ideas influenciaron considerablemente en Occidente en épocas posteriores.

«Todos los hombres desean por naturaleza saber. Así lo indica el amor a los sentidos; pues, al margen de su utilidad, son amados a causa de sí mismos, y el que más de todos el de la vista.»


«La conservación de una ciudad se encuentra en sus leyes.»


«Ir siempre de lo simple a lo compuesto.»


«La virtud está en el término medio.»


«Por aquello que llamamos justo queremos decir lo que es legal, lo que es limpio y equitativo.»


«El sabio no busca el placer, sólo busca la ausencia del dolor.»


«El ingenio es la insolencia educada.»


«La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debió suceder.»


«Los avaros atesoran como si hubieran de vivir eternamente, y los pródigos disipan lo mismo que si fuesen a morirse.»


«Las virtudes más grandes son aquellas que más utilidad reportan a otras personas.»


«En todas partes hay una sola forma de gobierno que sea natural, es decir que sea la mejor.»


«Pues se llama universal aquello que por su naturaleza puede darse en varios.»


«(La amistad)… es lo más necesario de la vida.»


«(La ciudad)… surgió por causa de las necesidades de la vida, pero existe ahora para vivir bien.»


«Y todas estas cosas se llaman sustancias porque no se predican de un sujeto, sino que las demás cosas se predican de éstas.»


«Pues cuantos son los modos en que se dice, tantos son los significados del ser.»


«Por eso el que ama los mitos es en cierto modo filósofo, pues el mito se compone de elementos maravillosos.»


«Además, es evidente que está en mejores condiciones para juzgar aquel que ha oído, como si se tratase de un litigio, todos los argumentos opuestos.»


«La virtud, como el arte, se consagra constantemente a lo que es difícil de hacer, y cuanto más dura es la tarea más brillante es el éxito.»


«La virtud, como el arte, se consagra siempre a lo más difícil.»


«El rubor es un ornamento para las jóvenes y una desgracia para las viejas.»


«La Naturaleza establece una transición tan gradual entre lo inanimado y lo animado que las fronteras que separan ambos reinos son indistintas y ambiguas.»


«El objeto de la guerra es la paz.»


«¡Todo lo que existe que no necesito!»


«En la poesía hay más verdad que en la historia.»


«El arbitro considera la equidad, el juez la ley.»


«El alma es la causa eficiente y el principio organizador del cuerpo viviente.»


«Es mejor que, la soberanía, descanse en la ley.»


«La virtud es el justo medio entre dos defectos.»


«Esta es una especulación sobre la sustancia, en que buscamos los principios y las causas de las substancias.»


«Decir uno de sí mismo menos bien de lo que puede y debe es necedad y no modestia; contentarse uno con menos de lo que vale es cobardía y pusilanimidad.»


«El amor o el odio hacen que el juez no conozca la verdad.»


«Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos haciéndolo.»


«En las argumentaciones utilizamos las palabras en lugar de las cosas porque no podemos disponer de las cosas mismas.»


«Vale más tener doce hijos que doce millones. El que tiene doce millones siempre quiere tener algo más. El que tiene doce hijos siempre tiene de sobra.»


«Pobre discípulo el que no deja atrás a su maestro.»


«Todo arte y todo método, y del mismo modo toda acción y elección, parecen tender a algún bien: por eso se ha dicho, con razón, que el bien es aquello a que todas las cosas tienden.»


«La ciudad es por naturaleza anterior a la casa y a cada uno de nosotros, porque el todo es necesariamente anterior a la parte.»


«Difieren mucho las vidas de los hombres.»


«El hombre es por naturaleza un animal social.»

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