Joseph Addison




Joseph Addison (1672-1719). Ensayista inglés.

«Un buen libro es un regalo precioso que hace el autor a la humanidad.»


«El vino trueca la indiferencia en amor, el amor en celos y los celos en enajenación.»


«Nos estamos volviendo serios, y, dejadme decirlo, esto es un paso inmediato hacia ser aburridos.»


«Un hombre tiene que ser excesivamente estúpido y falto de caridad para creer que no existe la virtud sino de su lado.»


«Nada es más grato al espíritu del hombre que el poder de la dominación.»


«Mira en qué paz puede morir un cristiano.»


«La venganza prolonga y agrava las enemistades.»


«La alegría es, ante todo, fomento de la salud.»


«El hombre se distingue de todas las demás criaturas por la facultad de reír.»


«Nada tan esencial en los negocios como ser expeditivo.»


«La caridad es una virtud del corazón, y no de las manos.»


«Un débil puede combatir, puede vencer; pero nunca puede perdonar.»


«Una mujer raramente pide consejo antes de haber comprado su vestido de boda.»


«En un hombre eminente es loca pretensión pensar escapar a la censura, y debilidad es ser deprimido por ella.»


«Ninguna cosa hay tan difícil como el arte de hacer agradable un buen consejo.»


«Nada que se consiga sin pena y sin trabajo es verdaderamente valioso.»


«La mujer que duda está perdida.»


«No hay otra virtud más grande y divina que la justicia.»


«Los anuncios son de gran utilidad para el vulgo. En primer lugar, ya que son instrumentos de ambición. Un hombre que de ninguna manera es lo suficientemente grande para el Boletín, puede deslizarse fácilmente en los anuncios, por lo que significa que a menudo vemos un boticario en el mismo periódico de las noticias con un plenipotenciario, o un lacayo que se ejecuta con un embajador.»


«Tres cosas esenciales para ser feliz: tener algo que hacer, algo que amar y algo que esperar.»


«Nada es tan variado en la naturaleza como el cubrecabeza de una señora.»


«El hombre debe considerar siempre lo que tiene antes de lo que quiere; la infelicidad viene cuando la realidad no llega.»


«En verdad que el hombre no es más que una sombra, y la vida, un sueño.»


«La lectura es para la mente lo que el ejercicio es para el cuerpo.»


«El saber, después de la virtud, es ciertamente lo que eleva a un hombre a mayor altura que otro.»


«Cuando se va la libertad, la vida se vuelve insípida y pierde su gusto.»