Julio Anguita




Julio Anguita (1941). Profesor y ex-dirigente político comunista español.

«Me gustaría volver a ser diputado por un solo día y decir desde el estrado: ¿Y ahora qué, hijos de puta?»

(En la cena del 72 aniversario del PSUC, noviembre de 2008 en Sabadell, Barcelona. Organizada por el PSUC Viu, en relación con la crisis económico-financiera del capitalismo).


«Lo único que os pido es que midáis a los políticos por lo que hacen, por el ejemplo, y aunque sea de la extrema derecha si es un hombre decente y los otros son unos ladrones votad al de la extrema derecha. Eso me lo manda mi inteligencia de hombre de izquierdas. Votad al honrado, al ladrón no lo votéis aunque tenga la hoz y el martillo.»


«Resignación, porque los pueblos cuando tienen problemas no son rebeldes. El que tiene que comer todos los días no puede permitirse el lujo de perder por un acto de rebeldía el puesto de trabajo. La rebeldía siempre ha surgido de aquellos que comían todos los días. De aquí la gran culpabilidad de muchos intelectuales españoles, que comiendo todos los días, bien del pesebre o bien de su trabajo, no han sido capaces de decir basta a esta situación de degradación.»

(Fragmento del discurso pronunciado en “La Izquierda con Saramago”, en Cáceres el 23 de febrero de 1999).


«El que al perder el coche oficial sienta que ha perdido su vida, es tonto químicamente puro. Un indigente moral y, si se me permite la palabra, un gilipollas.»

(Granada TV, enero de 2011).


«Mientras haya un pirata enfrente como EE.UU, violando el derecho internacional y apretando a una pequeña nación llamada Cuba, el comandante Fidel y yo, en la misma trinchera, disparamos contra él.»

(En una entrevista realizada por Tiempo de Cuba, 28 de febrero de 2004).


«Malditas sean las guerras y los canallas que las apoyan.»

(7 de abril de 2003, tras conocer la muerte de su hijo Julio Anguita Parrado en Irak).


«Rebeldía. Pero la rebeldía no es un gesto altisonante. No es un grito, no es un insulto, no es una pedrada, no es una mala contestación, es mucho más profundo. La rebeldia es un grito de la inteligencia y de la voluntad que dice, y lo voy a decir en román paladino: ¡no me da la gana de decirle que sí a esta actual situación! -¿Por qué? – ¡Porque no quiero y me niego a decirle que sí! Porque entiendo que puede haber otra situación y por tanto yo no asumo esta podredumbre y no participo en ella y lucho contra ella. Y esta actitud es una actitud intelectual, y cuando digo intelectual no quiero hablar de universitario, [hablo] de la mente de cualquier ser humano. Es un posicionamiento que nace de la mente y del corazón, del fuego del querer cambiar. Esta es la rebeldía fundamental. Lo otro son voces, son chillidos, son insultos, son graznidos. – ¡Dale caña! – Circo romano. ¡No, no! La rebeldía no es ni más ni menos que el posicionamiento con otros valores y la decisión de hacerles frente. Rebeldía para decir que no aceptamos que la ‘Competitvidad y el Mercado’ sean los que rijan los destinos de las sociedades. Que entendemos que hay una declaración universal de derechos humanos que tiene que cumplirse y que eso significa sociedad de pleno empleo, donde el hombre y la mujer sean exactamente iguales, donde no haya marginados y que costará mucho tiempo y mucho sacrificio, pero es hermoso luchar. ¡Incluso morir por eso! Porque morir tenemos que morir, muramos por lo menos luchando por un ideal noble y no consumiéndonos como un brasero.»

(Fragmento del discurso pronunciado en “Alternativas al Neoliberalismo, la Izquierda con Saramago”, en Cáceres el 23 de febrero de 1999).


«Si eso que tenéis delante ya no os mueve, entonces yo os diría solamente una cosa y también me la diría a mí, poneos de rodillas y ya que os terminen de pisar la cabeza… ¡Rebelión! ¡Rebelión! ¡Rebelión!»

(Palabras finales del discurso que realizó en la fiesta del PCE en el 2011).


«Quien vota a los corruptos los legitima, los justifica y es tan responsable como ellos.»

(Palabras dirigidas a un obispo).


«Preparemos y avancemos en nuestro proyecto republicano, puesto que los conservadores y de centro no tienen olvidada la idea de la III República de España, pues aunque no puedo desvelar todo lo que sé, sí puedo avanzar que ya se han empezado a mover, por lo que si no queremos que nos impongan una República conservadora, tenemos que trabajar en nuestro modelo.»


«Las religiones son uno de los peores ingredientes que las humanidades han ido produciendo.»


«El momento dulce es permanente en la medida en que uno hace lo que quiere.»


«La República es tocar al poder. Tocar al poder y quitarle el poder al poder.»


«He sido un niño soñador siempre, pero no siempre he tenido estas ideas.»


«Tú no eres mi obispo, pero yo sí que soy tu alcalde.»


«La política es la ciencia y el arte de proponer un modelo a la sociedad como ella quiere.»

(23 de mayo de 2004).


«Programa, programa, programa.»


«El Rey debe callarse.»


«La vida nunca maltrata, los que maltratan son otros seres humanos que, generalmente, y en sentido figurado, trabajan para la muerte.»


«La progresía es, ni más ni menos, el sumidero por donde se han ido las ideas de la izquierda. La progresía es quedarse en la reforma de una serie de aspectos sociales, como los matrimonios homosexuales o las medidas de discriminación positiva de la mujer, mientras que se deja intacta una realidad económica injusta.»

(Diario El Mundo, 31 de marzo de 2006).


«Las fuerzas políticas suben y bajan según se ratifiquen o se desdibujen en sus rasgos característicos.»

(23 de mayo de 2004).


«No hay democracia sin determinación.»