Mateo Alemán




Mateo Alemán (1547-1614). Escritor español del Siglo de Oro.

«No hay palabra ni pincel que llegue a manifestar amor de padre.»


«El socorro en la necesidad, aunque sea poco, ayuda mucho.»


«A quien las buenas obras no aprovechan y las tiernas palabras no mueven, las malas le domen con duro y riguroso castigo.»


«Terrible animal son veinte años. No hay batalla tan sangrienta ni tan trabada escaramuza como la que trae la mocedad consigo.»


«Tengo a mayor delito preciarse del mal que haberlo hecho.»


«Suelen decir que el hombre que apetece soledad tiene mucho de dios o de bestia.»


«Sólo es hermoso lo que agrada.»


«Siempre los mozos se despeñan tras el gusto presente, sin mirar el daño venidero.»


«La sangre se hereda, el vicio se apega.»


«Quien no tiene necesidades propias, mal se acuerda de las ajenas.»


«La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu.»


«Paciencia y sufrimiento quieren las cosas, para que pacíficamente se alcance el fin de ellas.»


«La soberbia ataca con dos dardos: la ira y la envidia.»


«No hay mujer tan alta que no huelgue ser mirada, aunque el hombre sea muy bajo.»


«Deben buscarse los amigos como los buenos libros. No está la felicidad en que sean muchos ni muy curiosos sino pocos, buenos y bien conocidos.»


«La contraria fortuna hace a los hombres prudentes.»


«No hay maestro como el ejercicio.»


«El mejor remedio a las injurias es despreciarlas.»


«Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir.»


«El deseo vence al miedo.»


«El alma triste en los gustos llora.»


«Débense buscar los amigos como se buscan los buenos libros. Que no está la felicidad en que sean muchos ni muy curiosos; antes en que sean pocos, buenos y bien conocidos.»


«Hallarse uno cargado de obligaciones y sin remedio para socorrerlas hace buscar medios y remedios cómo salir de ellas. La necesidad enseña claros los más oscuros y desiertos caminos.»


«Las cosas, una vez principiadas, ni se has de olvidar ni dejar, hasta ser acabadas, que es nota de poca prudencia muchos actos comenzados y acabado ninguno.»


«De pequeños principios resultan grandes fines.»


«Hágote saber, si no lo sabes, que es la vergüenza como redes de telajero; si un hilo se quiebra, toda se deshace, por él se va.»


«No ganes enemigos de los que con buen trato puedes hacer amigos, que ningún enemigo es bueno por flaco que sea: de una centelluela se levanta gran fuego.»


«¿Cuál hay mayor venganza, que poder haberse vengado?… Venganza es cobardía y acto femenil; pedón es gloriosa victoria.»


«Es discreción saber disimular lo que no se puede remediar.»


«La sangre se hereda y el vicio se apega. Quien fuere cual debe, será como tal premiado y no purgará las culpas de sus padres.»


«Es de mayor estimación lo poco que el sabio sabe, que lo mucho que el rico tiene.»


«Consejo sin remedio es cuerpo sin alma.»


«El deseo vence al miedo, atropella inconvenientes y allana dificultades.»


«El alma triste en los justos llora.»


«Libertad. Loada de sabios, deseada de muchos y cantada de poetas, para cuya estimación todo el oro y las riquezas de la tierra es poco precio.»


«Terrible vicio es el juego; y como todas las corrientes de las aguas van a para al mar, así no hay vicio que en el jugador no se halle.»


«No entres donde libremente no puedas salir.»